grupo whatsapp

La Agencia Española de Protección de Datos ha condenado a un club deportivo a la multa de 4.000 euros por añadir a una conversación grupal el número de teléfono de una antigua usuaria sin solicitar su consentimiento.

La autoridad española considera que el club en cuestión ha vulnerado hasta cuatro artículos del RGPD. Entre ellos, el artículo 6 del Reglamento General de Protección de Datos, donde se recoge la definición de consentimiento como ¨toda manifestación de voluntad libre, específica, informada e inequívoca por la que este acepta, ya sea mediante una declaración o una clara acción afirmativa, el tratamiento de datos personales que le conciernen”.

Asimismo, el club vulneró el artículo 5.1 del Reglamento al conservar los datos de la usuaria más tiempo del necesario para la finalidad con la que fueron recabados en su momento. Según lo dispuesto en el artículo 5.1e), los datos no pueden conservarse más que el tiempo necesario para la finalidad para la que fueron tomados. Tal y como indica la AEPD, hace 10 años que la reclamante no era cliente.  Este despiste le supuso 1.000 euros al club sancionado.

De igual manera, proporcionar un número de teléfono a terceros, como ocurrió en este caso al introducir a la reclamante en el grupo de WhatsApp, supone una vulneración de su confidencialidad (artículos 32.1 b y 32.1 d) respecto del resultado de unas medidas de seguridad que no se ajustan a la normativa de protección de datos.

Por cada una de estas infracciones se impone una multa administrativa de 1.000 euros, aunque la resolución establece que, según el artículo 83 del mismo cuerpo normativo, pueden imponerse sanciones de hasta 20 millones de euros al considerarse infracciones muy graves.

En suma, debemos tener en cuenta que al realizar comunicaciones comerciales a través de Whatsapp, está prohibido el envío de mensajes publicitarios o promocionales que no hayan sido previamente solicitados o expresamente autorizados por el destinatario. Además, habrá que prestar especial atención a  la fecha en la que se prestó dicho consentimiento ya que los datos no pueden conservarse más que el tiempo necesario.

Asimismo, las empresas deberán ofrecer a los destinatarios la posibilidad de oponerse al tratamiento de sus datos con fines comerciales, tanto en el momento de la recogida como en cualquier comunicación, mediante un procedimiento sencillo y gratuito.

Lo cierto es que el uso de esta herramienta de mensajería agiliza mucho la comunicación con los clientes, debido a que prácticamente todo el mundo dispone de ella. Sin embargo, es fundamental recoger correctamente los consentimientos de los usuarios para poder seguir utilizándolo correctamente.

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Post escrito por Iratxe Mendizábal