ChatGPT y otras herramientas de inteligencia artificial pueden ser grandes aliadas para empresas, pero también generan riesgos si se introducen datos personales, información confidencial o documentos internos sin control.

IA y protección de datos

La AEPD ha publicado criterios y guías sobre inteligencia artificial, incluyendo la guía para adaptar productos y servicios de IA al RGPD. La idea clave es aplicar privacidad desde el diseño, minimización, transparencia, seguridad y responsabilidad proactiva.

Riesgos al usar ChatGPT en la empresa

  • Introducir datos personales de clientes, empleados o candidatos.
  • Compartir contratos, expedientes o información confidencial.
  • Usar respuestas sin revisión humana en decisiones relevantes.
  • No informar cuando existe tratamiento de datos mediante herramientas de IA.
  • No controlar proveedores, ubicaciones de datos o condiciones del servicio.

Buenas prácticas

  • Define una política interna de uso de IA.
  • Prohíbe introducir datos personales salvo autorización y evaluación previa.
  • Usa versiones corporativas con controles de seguridad cuando sea necesario.
  • Revisa siempre resultados antes de usarlos.
  • Documenta finalidades, base jurídica y proveedores.

Conclusión

ChatGPT no es por sí mismo amenaza ni solución mágica. Es una herramienta útil si se usa con normas internas, revisión humana y criterios de protección de datos desde el diseño.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *